El adiós de un Buendía: cerrará el único hostal de Aracataca

Tim Buendía, como se ha hecho llamar el holandés Tim Aan’t Goor en alusión al libro Cien años de soledad (1967), se ha convertido en el último de la dinastía que fundó el mágico pueblo de Macondo. Su primera visita a Aracataca, tenía un propósito; encontrar los vestigios de la novela en este municipio del Magdalena. Sin embargo; nunca imaginó que la historia estuviera tan viva.

En su primera visita a Aracataca, Tim sólo era un extranjero que venía en el plan del turismo cultural. Para decepción suya, encontró que el pueblo del gran Nobel colombiano, Gabriel García Márquez; estaba abandonado, que la infraestructura cultural era incipiente y que al cataquero de “a pie” se le estaba borrando la memoria.

Eso fue hace cinco años cuando volvió a leer en tierra caliente la historia de ‘Cien años de Soledad’ y se impregnó del imaginario de esta obra envolvente. Desde entonces, los cataqueros lo han visto como lo que es, un extranjero que se pasea con el aire elegante y sensible de Pietro Crespi; pero con ideas novedosas para un nuevo comienzo de Aracataca.

PORTADA TIM
Este reportaje fue publicado en la revista Macondo de Hoy Diario del Magdalena el 19 de enero de 2014.

Tim Buendía, como se ha hecho llamar el holandés Tim Aan’t Goor, en atención al famoso apellido de la familia protagonista de Cien años de soledad (1967), se ha convertido en el último de la dinastía fundadora del mítico pueblo de Macondo. Su primera visita a Aracataca tenía un propósito, encontrar los vestigios de la novela en este municipio del Magdalena. Sin embargo, nunca imaginó que la historia estuviera tan viva.

En su primera visita a Aracataca, Tim solo era un extranjero que venía en el plan de hacer turismo cultural. Para decepción suya encontró que el pueblo del gran Nobel colombiano, Gabriel García Márquez, estaba abandonado, que la infraestructura cultural era incipiente y que al cataquero de a pie se le estaba borrando la memoria.

Eso fue hace cinco años, cuando volvió a leer en tierra caliente la historia de Cien años de Soledad y se impregnó del imaginario de esta obra envolvente. Desde entonces, los cataqueros lo han visto como lo que es, un extranjero que se pasea con el aire elegante y sensible de Pietro Crespi, pero con ideas novedosas para un nuevo comienzo de Aracataca.

Antes de llegar al pueblo, Aan’t Goor fue maestro de inglés en Perú y Tailandia. Hoy es el propietario del único hostal en este municipio, denominado The Gypsy Residence (La Residencia de Gitanos). Hasta la fecha, ha sido anfitrión de un show semanal en la emisora comunitaria Macondo Stereo; se ha desempeñado como guía turístico de personas de todo el mundo, y, en el 2012, tomó la iniciativa de construir un monumento a la tumba del gitano Melquíades, primer muerto de Macondo y quien escribe la historia de los Buendía en Cien años de Soledad.

Su iniciativa sería la última en recibir el apoyo de la Alcaldía de Aracataca. Los monumentos que deberían estimular la imaginación y servir de incentivo cultural están en el olvido. Ni la insistencia de Tim, ni la de otros hijos nativos de Aracataca, como el poeta y periodista Rafael Darío Jiménez, han podido evitar que el olvido se apodere de las calles polvorientas y los techos de cinc que Gabo ha descrito:

“Todo era idéntico a los recuerdos, pero más reducido y pobre, y arrasado por un ventarrón de fatalidad… El paraíso privado de la compañía bananera, al otro lado de la vía férrea, ya sin la cerca de alambre electrificado, era un vasto matorral sin palmeras, con las casas destruidas entre las amapolas y los escombros del hospital incendiado. No había una puerta, una grieta de un muro, un rastro humano que no tuviera dentro de mí una resonancia sobrenatural”, escribió Gabo sobre Aracataca en su autobiografía, Vivir para contarla. El paisaje no ha cambiado mucho, permanece medio derruido para coincidir con la imaginación y los recuerdos de García Márquez.

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Tim Aan’t Goor en el recordado hostal The Gipsy residence en Aracataca. Foto: Isaías Cárdenas Guzmán.

CANSADO DE GRITAR SOLO

“No se puede gritar solo en el desierto”, fueron las palabras contundentes de Tim Buendía cuando nos expresó que va de Aracataca cansado de tantas promesas sin cumplir por parte de los políticos de turno. Al parecer, a Tim Buendía no le quedó más que comprobar que Gabo, en el papel de Melquiades, pronosticó la historia de Aracataca.

En su columna de El Espectador titulada “¿Cuándo acabarán los cien años de soledad de Aracataca?”, Tim anunció el cierre de su hostal de gitanos:

“Para conseguir progreso para Aracataca, en varias ocasiones he propuesto a todos los gobiernos (municipal, departamental y nacional) ser coordinador de turismo en el pueblo, pero he entendido que los políticos prefieren hacer sus contratos a escondidas, sin que ningún ojo impredecible esté pendiente de su ejecución. Eso aprendí, hasta el punto que estoy tirando la toalla. Tuve que hacer una de las decisiones más difíciles de mi vida pero lo hice; estoy por irme de Aracataca”.

PROYECTOS Y MÁS PROYECTOS

Ni en el gobierno de Trino Luna, ni en el de Omar Diazgranados, ni en el del General Bonet, Aracataca ha podido iniciar proyectos como El Tren Amarillo de Macondo o la recuperación de la Estación del Ferrocarril para que funcione el Museo en honor al gran Leo Matiz. La Casa del Telegrafista, por otra parte, sigue presa del comején y la ignorancia.

El proyecto Macondo Realismo Mágico, que propone la Oficina de Cultura y Turismo del Magdalena, encabezada por Fidel Vargas, es ambicioso. De cumplirse, no solo ayudaría a mejorar las condiciones de vida de Aracataca sino también las de los municipios de Ciénaga, Fundación y El Retén y Pueblo Viejo, escenarios en los que se inspiró nuestro Nobel al recrear los espacios imaginarios de Cien años de soledad.

Sin embargo, de este proyecto, aprobado en el año 2010 por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, cuyo ministro de entonces era el samario Sergio Diazgranados, es poco lo que se ha ejecutado. De modo que los cataqueros llevan años escuchando proyectos que nunca culminan o simplemente no empiezan jamás, mientras que los monumentos y la memoria de este pueblo quedan sepultados bajo el polvo y la desidia.

Fidel Vargas, que conoce el caso de Tim, dijo a Macondo que el proyecto de la Ruta Macondo va muy bien y con respecto a Tim Buendía cree que solo se trata de “Un tipo que no es colombiano y que está esperando vivir del dinero público”.

Tim Buendía, por su parte, reconoce que efectivamente sí le gustaría trabajar de la mano con la Alcaldía de Aracataca, para que se hagan realidad las promesas que le hicieron en el 2007 a Gabo, la vez que regresó a su pueblo y lloró al imaginarlo transformado en una historia diferente.

A la Casa del Telegrafista, que lucha para no morir asolada por el comején, se le invertirán $1.000 millones en su adecuación. Este monto incluirá la museografía y el funcionamiento de una sede ‘Punto Vive Digital’, para generar empleos. La restauración de esta casa antigua comenzaría en el primer trimestre del año y los cataqueros ya están a la espera.

LA RUTA MACONDO

La Ruta Macondo pretende ser un destino turístico cultural. Según los Lineamientos Técnicos del Plan Maestro de Turismo de los Municipios del Departamento del Magdalena del proyecto Macondo Realismo Mágico se formulará un plan que incluirá no solo a Aracataca sino a municipios con jurisdicción en la Sierra Nevada, la Ciénaga Grande, el río Magdalena y el Mar Caribe, escenarios de la obra de García Márquez.

El Plan de la futura Ruta Macondo se propone objetivos como la restauración de la Casa Museo Gabriel García Márquez y la creación del Museo Leo Matiz, que funcionará en la antigua estación del ferrocarril, la construcción de un hotel a orillas del río, más concretamente de 20 casas que recuerden la etapa arcádica de Macondo y la intervención de algunos inmuebles del centro de Aracataca para su uso turístico y recreativo, como el Hotel de Jacob, la tienda de Catarino, el billar de don Roque, o el Circo de los Gitanos, lugares y sitios tomados de la obra del Nobel de literatura de 1982.

Las obras siguen siendo sueños, meras ideas en mente de los funcionarios de turno. La Estación del Ferrocarril, inaugurada en 2011, y en la que se invirtieron 300 millones de pesos, sigue sin funcionar. Se encuentra abandonada y los habitantes de Aracataca viven esperando que los turistas arriben desde Santa Marta.

“La Gobernación hace muchos años botó mucha plata en el tren. Iban a hacer el Museo Leo Matiz en la Estación del Ferrocarril y construyeron edificios pequeños para vender artesanías. Gastaron millonadas en el turismo, pero lo abandonaron y ahí no pasó nada. Solo quedó un elefante blanco”, agregó Tim Buendía.

Tim también había propuesto un proyecto de señalización en este municipio para que turistas y propios se ubicaran en las vías. La Gobernación del Magdalena dijo que la obra se ejecutaría en el 2013, pero hasta el momento todo sigue igual. La explicación de Fidel Vargas es que hasta que no finalicen las obras del proyecto Ruta del Sol es imposible intervenir en las vías, pues “de nada sirve señalizarlas si con el tiempo serán modificadas por la concesión”.

“El problema es la política Macondiana –dijo Tim Buendía–, ¿cómo vamos a invertir en turismo sin tener agua en la pluma? Hay que invertir en agua y trabajo. La cultura, en un futuro, también le puede dar trabajo a la gente. Parece que la Gobernación tiene miedo de dar el primer paso. La política no es una alianza idealista, es un problema entre amigos. Aclaro que no quiero que nadie sostenga mi negocio, solo me gustaría que Aracataca salga adelante”.

Por su parte, el jefe de la Oficina de Cultura y Turismo, Fidel Vargas dijo que el departamento ha convocado a los gobiernos, nacional y municipal, para sacar adelante el proyecto de la Ruta Macondo, pero “el proceso debe ser lento si se quiere hacer bien”:

“El 23 de marzo de 2013 desarrollamos un APP, un Acuerdo Para la Prosperidad. El presidente Juan Manuel Santos estuvo en Aracataca y hubo unos compromisos. Estos salieron de una solicitud que la Gobernación del Magdalena le hizo exactamente el 4 de diciembre de 2012 para atraer turismo cultural. Crear un destino turístico lleva bastante tiempo y tiene sus pasos”, dijo Fidel Vargas.

La inversión en el sector turístico de Aracataca, anunciada por el presidente, fue de 2.6 millones de dólares, es decir, 5 billones de pesos colombianos. Sin embargo, los pasos a seguir, los lineamientos y el protocolo han sido los primeros obstáculos que encuentra Tim Buendía en su interés por hacer parte de los cambios de este municipio. Él ha esperado seis años y los cataqueros cumplirán 129 años de soledad el próximo 24 de Junio, fecha en que fuera fundado el pueblo (1885).

LOS MONUMENTOS CAEN

Mientras el APP toma su curso, los pocos monumentos en Aracataca se caen a pedazos. Un ejemplo indiscutible es la estatua de Remedios la Bella, ubicado frente a la desamparada Estación del Ferrocarril. “Yo también decidí abandonar la tumba de Melquíades, porque aquí todo el mundo ha abandonado los monumentos”, expresó el holandés.

La carga cultural que posee Aracataca como atractivo turístico está siendo desperdiciada, repetía “el último de los Buendía” mientras nos hacía el recorrido turístico. El Colegio Montesori, donde Gabo aprendió a leer y a escribir, no tiene ni una placa de reconocimiento; la casa donde funcionó la antigua planta eléctrica está abandonada; a carroza en la que se subió Gabriel García Márquez con su esposa Mercedes Barcha la última vez que estuvieron en el pueblo, está pudriéndose en un potrero; el Camellón de los Almendros, obra donada por el gobierno mexicano con citas literarias del maestro Juan Rulfo, autor clave en la vida del Nobel, está saturada de grafitis y desmoronándose poco a poco; finalmente, el árbol Macondo se extingue y desaparece bajo la papelería de las campañas políticas.

En la olvidada Estación del Ferrocarril también hay grafittis y mensajes muy dicientes sobre la situación del pueblo: “Fúmate un porro y vive un mundo, todo pueda ser real”.

CERRARÁ EL HOSTAL

“Saqué un préstamo en marzo, pero ya no puedo sacar más porque después no tendré cómo pagarlo. Hay que hacer una campaña para promocionar este pueblo, pero una persona sola no puede. Yo lo aprendí, lo intenté. En California hice una actividad literaria sobre García Márquez y sobre Aracataca. Fue un encuentro literario y traje escritores de California hasta acá. El año pasado fui a una universidad en Nueva York, donde me invitaron a dictar una conferencia sobre la historia de Aracataca y sobre la vida y obra de Gabriel García Márquez. Ellos me pagaron y me hospedaron allá”, dijo Tim Buendía desilusionado de que sus esfuerzos hayan sido en vano.

El único hostal en Aracataca cerrará y frente a esto quisimos saber qué tiene pensado hacer la Gobernación del Magdalena. Según el proyecto Macondo Realismo Mágico se construirá un hotel temático alusivo a Cien años de soledad, pero, mientras eso sucede, este municipio quedará sin un hostal para los turistas a partir del 22 de febrero. El temor de los cataqueros es que el hotel temático, al igual que las otras promesas, quede a medias o nunca se realice.

Pese a los esfuerzos de Tim Aan’t Goor para promocionar a Aracataca y su propuesta de un proyecto de señalización para las calles de este pueblo, no contaron con él para hacer parte del proyecto Macondo Realismo Mágico:

“Todas las personas son bienvenidas al proyecto y realización del proyecto Macondo Realismo Mágico. Nosotros, como Departamento, y en el acuerdo para la prosperidad hablamos del asunto de la señalización en Aracataca, Zona Bananera, Ciénaga, Pueblo Viejo y los pueblos Palafitos, pero todo depende de un plan de ordenamiento. Si el señor Tim Buendía quiere unirse al proceso, bienvenido sea, pero debe concursar en las licitaciones públicas. Lo que nosotros no podemos hacer es contratar proyectos como la señalización turística con el señor Tim Buendía. Todo se hace a través de licitaciones”, explicó el Jefe de la Oficina de Cultura y Turismo de la Gobernación del Magdalena.

Más adelante agregó: “Ha habido buenas intenciones de gobernaciones anteriores, hay que unirse a estas intenciones pero también hay que ver dónde estuvo la falencia, hay que ver por qué Aracataca hoy en día no es el sitio que debe ser, sabiendo que tiene un Nobel de Literatura y, además, a Leo Matiz”, agregó Fidel Vargas.

En cuanto a unir los esfuerzos, el Jefe de la Oficina de Cultura y Turismo, quien no niega los notables esfuerzos de Tim, considera que ha intentado ayudarlo para que continúe con su proceso de promoción turística: “Se me ocurrió que podría vincular su hoja de vida en el Sena para que fuera profesor de inglés, pero no tiene currículum ni experiencia”, argumentó Fidel Vargas.

Tim Aan’t Goor desea volver a Aracataca en el 2015. Una esperanza de fábula lo inclina a confiar en los proyectos del Gobierno Nacional a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Aunque se va por motivos de fuerza mayor -la falta de dinero suficiente para sostener a su hijo y a su esposa-, Tim Buendía no quiere perderse de los cambios que vienen para el pueblo de Gabo; aunque tenga que esperar cien años más, sabe que su destino está escrito en Aracataca.

 

*Texto escrito en colaboración con Víctor Castellanos, estudiante de la Escuela de Comunicación y Periodismo de la Universidad Sergio Arboleda, Santa Marta.

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2 comentarios en “El adiós de un Buendía: cerrará el único hostal de Aracataca

  1. Bueno..Lo que entendí fue que debido a que existen tipos de persona como el señor Fidel Vargas, no a sido posible que Aracataca llegue a la cima de la montaña; El señor Fidel Vargas dijo no entender el porque Aracataca no es el sitio que debiera ser cuando tiene un Nobel; El señor Fidel Vargas tiene la pregunta y la respuesta juntas, pues el motivo es El. Personas como el, que quieren vivir del esfuerzo que otro hizo, pues muchos Colombianos quieren vivir de Gabriel Garcia Márquez y me pregunto yo, que de incorrecto puede tener, que una persona, así sea Extranjera, con cariño, o más bien con el cuido que ni siquiera un Colombiano pudo dar hasta el momento, quiera sacar adelante un proyecto, vivir de el y del cual se beneficien todos. Que irónico que venga un Foráneo y que por eso se incrementó el Turismo en Aracataca, como en todas las regiones de Colombia que el algún momento vio Aumentado su Turismo porque habían llegado gente de otros países a poner negocios y que gracias a ellos subió la llegada de gentes de otros países. …Pueblo Colombiano aprende de Agradecimiento! Gabriel Garcia Márquez vivió toda su vida fuera de Colombia, ahora Aracataca quiere vivir de su memoria

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